Reseña: La SDG Thrice promete mucho agarre por poco dinero. Por poco menos de 20 euros, combina características como un diseño de abrazadera única y un perfil híbrido bien diseñado, características que normalmente solo se encuentran en modelos más caros. Con un peso pluma de 106 gramos, es realmente ligera. Nuestra prueba revela si esta excelente relación calidad-precio cumple con sus promesas en el trail y dónde se encuentran los inevitables compromisos.
Dimensiones y forma
- peso: 106 g
- Diámetro: 33 mm
- Largo: 135 mm
- Precio: € 19,99
- Colores: Negro, azul, rojo, verde, naranja, turquesa, morado
Las especificaciones del SDG Thrice son impresionantes. Con 106 gramos, es notablemente ligero para un grip con bloqueo, y su precio inferior a 20 € lo posiciona con fuerza en el mercado. Sin embargo, la sensación del grip revela por qué su precio es tan bajo. La fabricación es funcional, pero no de alta calidad. El anillo de bloqueo integrado es de plástico, y el cuerpo del grip presenta algunas pequeñas imperfecciones de fabricación. Se trata de defectos puramente estéticos que no afectan a la funcionalidad, pero sí resaltan el precio asequible del producto.
El diseño del agarre, sin embargo, es realmente ingenioso. SDG combina varios elementos de eficacia probada. En el interior, donde descansa la palma, se utilizan nervaduras longitudinales para proporcionar amortiguación. Para los dedos, en la parte inferior, se ha incorporado una textura gofrada de eficacia probada (con la forma del logotipo de SDG) que mejora el agarre. La forma es clásicamente redonda, sin una ergonomía pronunciada, lo que la hace adecuada para diversas formas de mano.
En camino: El triple ODS
En la práctica, el SDG Thrice ofrece un rendimiento sólido, con una salvedad importante. Al usarlo con guantes, el agarre es excelente en todos los aspectos. No es demasiado blando, ofrece una buena respuesta directa al suelo, y las diversas zonas de la banda de rodadura garantizan una sujeción segura. La amortiguación es perfectamente adecuada para un agarre de esta categoría, aunque no está a la altura de los puños más caros, orientados a la comodidad.
Sin embargo, surgen problemas al conducir sin guantes en condiciones de humedad. Aquí es donde se hace evidente la debilidad de las nervaduras longitudinales en la palma. Al estar en el sentido de la marcha, ofrecen poca resistencia a los movimientos de torsión. En esta zona, la mano se vuelve incómodamente resbaladiza en condiciones de humedad, lo que reduce notablemente la confianza en el agarre. La textura gofrada de los dedos, por otro lado, ofrece un buen rendimiento incluso en condiciones de humedad. Por lo tanto, quienes conducen exclusivamente con guantes apenas notarán esta deficiencia. Para los puristas, sin embargo, es un punto relevante.



