Prueba / Puños para ciclistas de montaña: El Ergon GD1 Evo genera opiniones encontradas desde el primer contacto. Como puño cónico para ciclismo de gravedad, promete el equilibrio perfecto entre amortiguación y respuesta directa. Pusimos a prueba este modelo "Hecho en Alemania" y comprobamos si su elevado precio se justifica con su rendimiento en el sendero.
Dimensiones y forma: Ergon GD1 Evo
Diámetro: 32 mm (cónico)
Largo: 136 mm
peso: 116 g
Colores disponibles: Varios (por ejemplo, negro, naranja, musgo congelado)
Con un precio de 44,95 €, el Ergon GD1 Evo se posiciona con seguridad en el segmento de precios más alto. Sin embargo, también ofrece calidad "Made in Germany" por ese precio. La característica especial del GD1 Evo es su forma cónica: la empuñadura es más delgada en el interior para un agarre firme, mientras que aumenta de diámetro hacia el exterior para ofrecer mayor amortiguación. En la versión estándar que probamos (también existe una versión "Slim" más delgada), la empuñadura mide 32 mm en su punto más grueso.
La "goma personalizada de fábrica" utilizada es técnicamente interesante. Ergon utiliza un compuesto de goma que, según se dice, es extremadamente resistente a los rayos UV. El agarre está asegurado con una abrazadera interna de aluminio de alta resistencia, que evita que se tuerza, incluso al conducir bruscamente sobre manillares de carbono. Las tapas de los extremos son reemplazables, un detalle práctico para quienes tienen contacto frecuente con el suelo.
En el camino: Nuestras impresiones de prueba
La primera vez que tomas la GD1 Evo, experimentas una sensación inesperada. La superficie se siente casi rugosa, casi arenosa. Quien espere un agarre instantáneo y pegajoso se sorprenderá. Pero las apariencias engañan: en cuanto agarras firmemente el manillar, el comportamiento de la goma cambia drásticamente. Bajo presión, la "goma personalizada de fábrica" desarrolla un agarre excepcional, lleves o no guantes. Parece como si el compuesto se volviera más blando y pegajoso bajo carga.
A pesar de su tamaño "estándar", el GD1 Evo, con sus 32 mm, se siente bastante delgado. Para quienes buscan un buen agarre, podría incluso parecer demasiado delgado. La sensación de conducción es clara: no es un asiento cómodo para paseos tranquilos, sino una herramienta precisa para corredores. La amortiguación está presente (las crestas en la zona del pulgar filtran eficazmente las vibraciones sutiles), pero predomina la respuesta directa del suelo.
El diseño ergonómico de los puños es lógico: las nervaduras transversales en la zona delantera de los dedos proporcionan un excelente agarre al tirar del manillar. Un detalle ingenioso son los tapones de plástico duro. Si se te cae la bicicleta accidentalmente en un apuro o se engancha en una pared rocosa, la goma no se dañará inmediatamente. Además, estos tapones son económicos de reemplazar sin necesidad de comprar un puño nuevo. La durabilidad parece prometedora, sobre todo considerando la sensación inicial más firme.



