Prueba / Bicicleta eléctrica: Kettler es un nombre que evoca recuerdos de los garajes de los abuelos para muchos aficionados al ciclismo. La legendaria "bicicleta de aluminio" marcó el panorama ciclista durante décadas. Pero la tradicional marca alemana ha abrazado la modernidad desde hace mucho tiempo. Con la Town & Country CX10, Kettler lanza una bicicleta eléctrica que busca unir la comodidad urbana con la robustez todoterreno: una bicicleta eléctrica SUV clásica, en otras palabras. Analizamos en detalle el modelo con el nuevo Bosch Smart System y una generosa capacidad de batería de 800 vatios-hora.
El Kettler Town & Country CX10: para habitantes de la ciudad con ambiciones todoterreno
El nombre "Town & Country" no es desconocido en el mundo del ciclismo; los entendidos recordarán la clásica llanta Continental del mismo nombre. El nombre lo dice todo: esta bicicleta está diseñada para rendir donde el asfalto se encuentra con la grava. Kettler posiciona la CX10 como una SUV de trekking que busca impresionar no solo por su estética, sino, sobre todo, por su robusta construcción. Un punto clave de venta es su impresionante peso máximo permitido de 150 kilogramos. En un sector donde muchos fabricantes frenan con 120 o 130 kilogramos, esta es una declaración clara. Por lo tanto, la bicicleta está dirigida no solo a ciclistas de mayor tamaño, sino también a quienes se desplazan al trabajo y a viajeros que desean llevar mucho equipaje. El portaequipajes trasero tiene una capacidad de carga de hasta 27 kilogramos, ideal para alforjas pesadas o una silla infantil. También se puede instalar un portaequipajes delantero opcional, lo que permite una carga útil adicional de 10 kilogramos. ¡Impresionante!
Marcos y variaciones: una cuestión de punto de entrada
Kettler ofrece la Town & Country CX10 en dos diseños básicos de cuadro. Primero, está el clásico cuadro de diamante (a menudo llamado cuadro para hombre) con tubo superior alto. Está disponible en tres tallas de cuadro y exclusivamente en un negro sencillo y atemporal.
Para quienes buscan mayor facilidad de montaje y desmontaje, está disponible la versión Wave (chasis de acceso bajo). Kettler ofrece una gama más amplia de opciones: cuatro tamaños de chasis disponibles y, además del negro, un acabado de pintura roja más llamativo. Esto último no es solo cuestión de gustos; su mejor visibilidad también proporciona una ventaja de seguridad en el tráfico urbano. El chasis de aluminio luce robusto y de alta calidad, lo que refuerza su diseño de estilo SUV.
Transmisión y tren motriz: enfoque en la durabilidad
El corazón de la CX10 es, sin lugar a dudas, el motor Bosch Performance Line CX. Este sistema de propulsión se considera la referencia en el sector de las bicicletas eléctricas de montaña y trekking, con un par motor de 85 Nm, lo que proporciona una amplia reserva de potencia para subidas empinadas o salidas a plena carga. El motor está acoplado a la nueva batería PowerTube 800. Esta enorme capacidad garantiza que la ansiedad por la autonomía sea cosa del pasado, incluso en rutas largas.
La elección de la transmisión es interesante: Kettler ha optado por el sistema Shimano CUES de 10 velocidades. En la era de las transmisiones de 12 velocidades, esto podría parecer un retroceso a primera vista, pero técnicamente tiene sentido. El grupo CUES se desarrolló específicamente para las mayores exigencias y el mayor par de las bicicletas eléctricas. La cadena de 10 velocidades es más ancha y robusta, y la distancia entre los piñones es menos susceptible al desgaste y la suciedad. Gracias a su amplia gama de marchas, no echará de menos tener más marchas en el uso diario, sino que se beneficiará de una mayor fiabilidad y una mayor facilidad de ajuste.
El chasis: confort mediante componentes inteligentes
Aunque la Town & Country CX10 es una bicicleta rígida (es decir, no tiene suspensión trasera), se ha puesto gran énfasis en la comodidad de conducción. Una horquilla de suspensión neumática SR Suntour delantera se ajusta con precisión al peso del ciclista.
Un punto técnico destacado garantiza la comodidad en la parte trasera: la tija de sillín de paralelogramo de BySchulz. A diferencia de las tijas telescópicas convencionales, este sistema responde con mucha más sensibilidad a las superficies irregulares. Para un concepto SUV, esta suele ser la opción más inteligente en comparación con un cuadro totalmente suspendido, ya que requiere menos mantenimiento, reduce el peso y los costes, a la vez que mantiene niveles de comodidad prácticamente idénticos para los ciclistas sentados.
Esta comodidad se ve reforzada por los neumáticos Schwalbe Advancer Pro Hybrid de 60 mm (2.35 pulgadas) de ancho. Estos neumáticos cuentan con una banda de rodadura central más suave para una buena resistencia a la rodadura sobre asfalto y tacos laterales pronunciados para un mejor agarre en curvas sobre superficies sueltas.
La Kettler Town & Country CX10 en prueba práctica: Impresión de conducción y manejo
El motor Bosch CX ofrece su habitual potencia fiable. ¡La modulación, la sensibilidad y el manejo intuitivo son simplemente excelentes! La última generación también es significativamente más silenciosa: el ruido del motor es prácticamente inexistente. La integración de la batería es visualmente muy lograda, a pesar del tamaño de su batería de 800 Wh. La instalación y el desmontaje son bastante sencillos, pero podrían ser aún más fluidos e intuitivos. La ubicación del puerto de carga también merece elogios: es fácilmente accesible en el cuadro y no está oculto tras complicadas cubiertas ni en lugares incómodos, como ocurre con muchos competidores.
Las ruedas anchas garantizan un manejo seguro y constante. La tija de sillín BySchulz ofrece un alto nivel de comodidad, superando a muchas bicicletas de doble suspensión de gama media. La horquilla de suspensión también ofrece un rendimiento admirable y se ajusta fácilmente al peso y la carga del ciclista. La Kettler ofrece una estabilidad excepcional; te sentirás seguro de inmediato en esta bicicleta, gracias en parte al sistema de frenos. Los frenos hidráulicos Shimano con cuatro pistones delanteros y dos traseros proporcionan una gran potencia de frenado, algo esencial dado el peso total de 150 kg de la bicicleta.
Detalles de diseño con valor técnico añadido, pero críticas desde la perspectiva del taller.
Visualmente, Kettler ha añadido algunos toques atractivos. La cubierta frontal del tubo de dirección no solo luce elegante, sino que también alberga una luz de posición diurna integrada, lo que le da a la bicicleta un aspecto moderno. El cubrecadena no es un accesorio de plástico barato, sino que parece ser parte integral del diseño del cuadro: sólido y sin vibraciones.
Pero donde hay luz, también hay sombra. Un aspecto que no nos gustó tanto durante las pruebas fue la integración extrema de los cables. Kettler guía los cables a través de la potencia y la dirección hasta el cuadro. Si bien esto crea una silueta limpia visualmente, es una pesadilla para los mecánicos (y aficionados al bricolaje con experiencia). Un simple cambio de rodamiento o acortar un cable se convierte en una prueba de paciencia que requiere mucho tiempo.
Esto plantea la pregunta: ¿Debe el diseño anteponerse siempre a la funcionalidad? Especialmente en una bicicleta que ofrece suficiente espacio en el cuadro delantero para pasar los cables por los puertos clásicos existentes, esta solución parece casi "demasiado moderna". Asimismo, si bien la lógica detrás de la extracción de la batería está bien pensada, no es tan intuitiva como cabría esperar en una bicicleta de uso diario. Al principio, es esencial un poco de práctica.
relación precio-rendimiento
Con un precio de venta recomendado de 4.499 €, la Kettler Town & Country CX10 se sitúa en la gama media-alta de las tiendas especializadas. Considerando la alta calidad de sus componentes (Bosch Smart System, batería de 800 Wh, tija de sillín BySchulz, Shimano CUES), este precio es absolutamente justo. Se trata de una bicicleta muy sólida y bien diseñada, sin apenas puntos débiles.









